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viernes, 24 de septiembre de 2021

WO’O KAMEY 2008



CONCIENCIA ACRECENTADA WO’O KAMEY

 


Kajkan Felipe Mejia Sepet

Maya Kaqchikel

Hace algunos años tuve una de mis experiencias de alta conciencia. Fue en un día 5 Kamey. Ahora que he escrito varias vivencias me doy cuenta que existen varios momentos que marcan mi vida esa misma energía.

Ese día estaba muy dispuesto a comunicarme con Kamey porque a través de mis ofrendas y mi día-energía; cada vez que necesitaba alguna enseñanza, instrucción o fuerza de su parte, con sólo llamarlo a través de mi conciencia y mi energía, allí estaba conmigo. En cualquier momento, en cualquier espacio.

Todo se debe a la energía afín que nos une. Siempre fluyo cuando pido la ayuda y la fuerza de ellos. 

Salí de mi casa desde temprano, pero pasé con varios amigos y perdí (¿acomodé?) mi tiempo con ellos. Conseguí materiales para ceremonia y llegué al lugar en donde viven dos abuelos espirituales. Pasé primero a la casa del abuelo Waqxaqi’ B’atz’ a saludarlo e invitarlo con algunas velas a que me acompañara y pidiéndole permiso para bajar a visitar a la abuela. En el trayecto del camino hacia la casa de la abuela recogí algunos hongos, algunas flores, escuchando al río bajar hacia el oriente y a algunos pájaros cantar. Pero había uno especial que da la bienvenida a todos a quienes llegan a la casa de la abuela; una paloma de monte que con voz grave y de mucha sabiduría; una voz ceremonial, diciéndome, como escucho a las abuelitas Kaqchikeles decir: man katzaq ala’ (no te caigas muchacho). 

La última vez que habíamos llegado con otro compañero, el sitio estaba muy confortable pues todo estaba cubierto de matorrales, solo estaba el centro y la Mesa Ceremonial, y supuse que así lo encontraría, pero no; todo el matorral estaba destruido y tirado, el centro energético estaba completamente descubierto y se podía ver a una larga distancia el río correr.

El procedimiento que tengo para dicho espacio en la casa de la abuela es; arreglar el espacio como barrer y sacar la maleza para dejar “limpia su casa”. En el centro está el espacio para hacer el fuego ceremonial, normalmente me siento, dándole la espalda al oriente, me queda el espacio del fuego y el poniente como mi espacio visual para recibir mensajes, además hacia la sur queda la energía esencial del lugar: el agua del río y finalmente, complementándola, la mesa de la abuela Waqxaqi’ Imox (energía relacionada con el elemento agua) que está frente a un árbol.

Preparé todo, poniendo varios tipos de copal, incienso, candelas de todos los colores, dulce, azúcar y todo lo demás. Usé entonces tabaco para entrar en contacto con los abuelos. Cuando comencé a entrar a “los otros planos”, sentí primero un miedo a ser visto. Todo se concentró en prejuicios pues pensaba qué iban a pensar de mí al estar haciendo un fuego ceremonial en ese lugar.


 

Estaba hincado y me paré para levantar algunos matorrales para cubrir un poco el espacio en donde estaba, y también para que no me vieran porque por la hora, sabía que de un momento a otro iban a pasar algunas personas por ahí. Y lo hice con mucho cuidado y con temor porque recordé que una vez habían dejado un trozo de cartón en donde habían escrito algo de la Biblia, diciendo que aquello que hacíamos en ese espacio era “pecado”. Estaba en un gran dilema, porque a pesar de estar en un espacio y momento sagrado, yo no podía conectarme, no podía fluir por todas esas conversaciones en mi cabeza que me insistían que ese no era el propósito de mi vida. Que eso que hacía era algo malo. Me sentía desnudo, expuesto en ese espacio. Aunque todo era en mi cabeza porque solamente estábamos la naturaleza y yo.  

Hice un gran esfuerzo porque sentía que la desesperación y la impotencia se apoderaban cada vez más de mí. Así que empecé a respirar y juntar mi energía cerrando los ojos. Ya no me importó mayor cosa pues de nuevo me hinqué y encendí la ofrenda que había llevado. El Abuelo Fuego desde el principio empezó a hablarme al contarle a la abuela del lugar energético que estaba de nuevo con ella porque una persona le había mandado una ofrenda de agradecimiento y a la vez pedía el bienestar de ella y toda su familia, además de que, en ese momento, de mi parte estaba ahí de nuevo como se lo había prometido.

Otra vez la ansiedad de apoderó de mí; viendo a mi alrededor para encontrar el palo para mover el fuego que no estaba en el sitio en donde siempre lo dejaba. Me levanté de nuevo y caminé alrededor para buscar otro, pero el miedo y la desesperación seguía creciendo en mí pues no encontraba nada que pudiera servirme. Busqué por todos lados y nada. Sentía como si todo estaba en mi contra, pero luego de dar varias vueltas, encontré uno que no servía porque al doblarlo se rompió.

Tuve que respirar profundamente, y lo chistoso de la situación es que, al regresar frente al Abuelo Fuego, allí frente a mí encontré uno que estaba bueno. De nuevo me hinqué y reconocí que estaba en MAJTAJNÏK, por eso me sacudí esos sentimientos que me confundían. Y nuevamente me concentré en lo que pretendía hacer. Invoqué a todas las fuerzas y sentí cuando cada uno fue llegando. Las fuerzas de los cuatro puntos cardinales, el Gran Abuelo al que siempre invoco también estuvo presente. Invoqué a los cerros, a las montañas, pero aún así, sentí que todo lo estaba haciendo de manera inconciente y maquinal porque había mucho ego en ello. Me sentía desconectado aun y mis miedos se reflejaban en ese momento cuando de nuevo pensé en otras situaciones que no se relacionaban con lo que hacía en ese momento. De nuevo aclaré mi voz interior y centré mi atención en el Abuelo Fuego y pensé que estaba en ese lugar y tiempo para aprovecharlo al máximo.

Viendo hacia el cielo con algunas nubes blancas me disculpé con el Creador y Formador pues a pesar de tantas ofrendas de fuego hechas; hasta ese momento reconocía que esa era mi manera de agradecer la vida y todos los favores que me concedían cada día.

 


A partir de ese momento entonces ya solo sentí paz, ya nada de miedo. Mi ser energético me dijo que había que llamar a otras fuerzas más, y ellas me recordaron a otras con quienes conjunté una gran energía en ese momento. Pero faltaba en la fiesta el wäch q’ij, el nawal del día, el actor principal, el dueño del día. La Energía Kamey.

Le hablé de quien había mandado su ofrenda y luego le agradecí todas esas veces que me concedió, no solo su fuerza sino también su sabiduría y que a través de su energía haber conocido diversas personas que reflejan su fuerza.

La abuela del lugar me habló a través de los pájaros quienes me acompañaban en ese momento con su canto. El Abuelo Fuego fue creciendo y el calor me daba mayor energía. Había sacado mi Envoltorio Sagrado para que recibiera la energía necesaria y luego lo puse sobre el altar por un momento. Los pájaros me avisaron que se acercaban la gente que siempre pasa por ahí y me sentí feliz de tener a amigos incomparables y fuera de lo común que me estuviesen cuidando.

En ese momento, una mirada inocente terminó de calmar el revoltijo que tenía en la mente pues una niña me sonrió, y la señora y el señor me saludaron. Era una familia que pasaba en ese momento después de un día agotador de trabajo. Y pensé, ¿porque tener miedo? Todo estaba bien. Todo estaba fluyendo.  

Cada vez que ofrecía otra parte más de la ofrenda y le pedía favores a todas las fuerzas que había invocado, ellos con gusto, respondían. Sentí deseos de cantar, el deseo de danzar. Y tuve mi primera experiencia de usar mi propio canto ceremonial, el canto y la danza para el nawal Kamey.

Fue la primera vez también que mi nawal se hizo uno con el Abuelo Fuego, que finalmente reconocía que yo soy parte de él y él de mí porque en ese momento, al mover mis manos a su alrededor el Abuelo Fuego danzó, giró al compás de ese momento. Tuve que cerrar los ojos pues era una sensación extraordinaria de bienestar y paz al ver cómo el Abuelo Fuego y el humo blanco giraban según el movimiento de mi mano; de izquierda o derecha, lenta o rápidamente.

Ya se estaba haciendo de noche y había que subir unos doscientos metros para llegar al otro altar. Así que, haciendo mucho esfuerzo, tuve que despedirme del momento y del espacio a donde concurrieron todos los abuelos, ancestros, guardianes, lugares energéticos y toda la gama de seres invisibles que desconocemos pero que nos cuidan.

  


Ahora puedo decir que fue una experiencia muy positiva y placentera para mí. La abuela me trató muy bien, después de haberle pedido disculpas por dejarla sola por algún tiempo y que, además, el día estaba planteado para aquella experiencia con del día Kamey.

Desde luego que volveré a su casa en su momento.

 

Iximche’ 18 de noviembre de 2008

martes, 18 de mayo de 2021

MAYANISMO

Mayanismo es un término acuñado y usado principalmente en los Estados Unidos, para referirse a una colección ecléctica de creencias de carácter esotérico, relacionadas con el pensamiento denominado de la Nueva era (New age, en inglés), que ha sido parcialmente influenciada por la mitología maya y por otros mitos populares modernos, frecuentes entre algunos descendientes de la civilización maya

Los afiliados o adherentes a estas creencias (mayanistas, sería su designación) no deben ser confundidos con los llamados mayistas, término aceptado por la Real Academia Española de la Lengua (RAEL) para designar a los estudiosos especializados en la cultura y en la escritura mayas.

Un ejemplo del pensamiento mayanista está dado por la creación de un grupo llamado Templo Mayanista en Brooklyn, por un autoproclamado sacerdote maya de nombre Harold D. Emerson, quien publicó una serie llamada "Los mayanistas, dedicados al alumbramiento espiritual y a la religión científica", entre los años 1933 y 1941. Fue éste de los primeros intentos de los mayanistas para hacer una síntesis entre la religión y la ciencia, lo que se ha vuelto tema común y corriente en el mayanismo contemporáneo, al igual de lo que sucede en las corrientes teosóficas.

En los últimos años, a partir de 1970, el mayanismo experimentó un resurgimiento por medio de la obra de Frank Waters, un escritor que ha tratado la mitología Hopi. En 1970, Waters recibió apoyo financiero de la Fundación Rockefeller para investigar en México y Mesoamérica; esto, dio como resultado su libro llamado en inglés, Mexico Mystique: The Coming Sixth World of Consciousness, que es una discusión de la cultura mesoamericana adornada por las creencias de Waters en cuestiones astrológicas, de profecías y en el tema del continente perdido de la Atlántida. El mayanismo, como corriente de pensamiento, ganó también impulso en el contexto del fenómeno 2012, particularmente como ha sido presentado por la obra del autor de la Nueva era John Major Jenkins, quien afirma en el libro que escribió en 2009: (en inglés) The 2012 Story: The Myths, Fallacies, and Truth Behind the Most Intriguing Date in History, que el mayanismo entraña "el núcleo central de las enseñanzas de la religión maya y de su filosofía".

La corriente mayanista ha sido promovida activamente por algunas casas editoriales estadounidenses como Inner Traditions - Bear & Company, que ha publicado un buen número de libros sobre el tema de las predicciones mayas, acontecimientos esperados por los mayanistas para el año 2012, escritos por autores diversos, como José Argüelles, John Major Jenkins, Carl Johan Calleman, y Barbara Hand Clow. Tarcher|Jeremy P. Tarcher, Inc. ha publicado por su lado obra relacionada con las creencias de la Nueva era, escrita por autores como Daniel Pinchbeck y también John Major Jenkins, quienes han contribuido al creciente interés público sobre el mayanismo. El libro (en inglés) The Book of Destiny: Unlocking the Secrets of the Ancient Mayans and the Prophecy of 2012, publicado por el guatemalteco Carlos Barrios, es una contribución más a este género literario.

Como resultado, estas creencias del mayanismo tienden a estar caracterizadas por una mezcla de elementos esotéricos y de sincretismo, más que ser el resultado de investigaciones científicas.

El chamanismo se ha vuelto una parte importante del mayanismo, en parte debido a la popularidad de la literatura de Carlos Castaneda, cuyos libros describen su condición de aprendiz de un brujo, chamán yaqui. Sin embargo, la obra de Castaneda está identificada como literatura ficción y no hay ninguna prueba de que el personaje que describe como su tutor sea real. A pesar de que los yaquis son una etnia del norte de México, específicamente del desierto de Sonora, los mayanistas frecuentemente extienden la noción usada por Castaneda del tolteca al más amplio concepto de la civilización tolteca que interactuó con la civilización maya en determinada época de la evolución de ambas culturas. Posiblemente esto sea derivado de las especulaciones hechas durante el siglo XIX por autores ya citados como Brasseur y Charnay, que incluso llegaron a sostener que los toltecas habían correspondido a una raza aria que había traído de Asia una civilización avanzada a América mediante las migraciones a través del Estrecho de Bering (Charnay dixit), o emigrando del continente perdido de la Atlántida, según Brasseur.

Hay un número creciente de mayanistas de origen indígena. Ellos se han sumado a la corriente religiosa mayanista argumentando entre otras cosas su legitimidad para ser representantes o intérpretes del movimiento con base a su ascendencia maya. Es el caso de César Mena Toto (conocido como Hunbatz Men) de origen yucateco y el guía espiritual de origen quiché Alejandro Cirilo Pérez Oxlaj (conocido como Lobo Errante). Estos personajes se identifican con los chamanes tradicionales, pero se inscriben también en la corrientes más modernas de la nueva era y participan de las creencias referidas a la migración por la Atlántida de sus antepasados, ofreciéndole reverencia a las nociones que giran en torno a los llamados cráneos de cristal y a las entidades extraterrestres ufológicas.

A pesar de su nombre, el mayanismo tiende a incorporar muchas creencias de pueblos precolombinos diferentes del pueblo maya, como los hopi, los aztecas, y los incas. Lugares como Machu Pichu en Perú, son destino frecuente para las ceremonias de fe mayanista. Uno de los viejos temas de esta corriente data del siglo XIX cuando el vínculo entre mayas y egipcios fue propalado por artistas y autores como Waldeck, Brasseur, Charnay, Le Plongeon, Donnelly, y otros. Estas opiniones de antaño siguen siendo usadas aunque haya quedado demostrado que los mayas (aún los del periodo clásico) representaron una civilización mucho más tardía que la egipcia.

Uno de los elementos no mayas frecuentemente asociado al mayanismo es el llamado símbolo atribuido a "Hunab Ku". El símbolo deriva de las ilustraciones de códices aztecas conocido como Códice Magliabecchiano, que se encuentra en la Biblioteca Nacional de Florencia y que fue reproducido facsimilarmente por Zelia Nuttall en la obra El libro de la vida de los antiguos mexicanos (The Book of the Life of the Ancient Mexicans), publicado en 1903. En 1983, Elizabeth Boone editó una nueva versión facsimilar del códice, de donde José Argüelles reprodujo en 1987, en su libro El factor maya (The Mayan Factor) —un texto muy frecuentado por los mayanistas— estilizándolo, el símbolo que fue atribuido a Hunab Ku. Esta deidad maya es relativamente moderna ya que surge después de la conquista de Yucatán en los libros del Chilam Balam y parece derivar de un concepto monoteista introducido por los misioneros europeos entre los mayas de Yucatán. Ahora bien, el símbolo usado por los mayanistas, que no corresponde a la iconografía maya, evoca la noción del yin yang y de la vía láctea, usado esto para apoyar la hipótesis de viajeros astronautas tomando contacto con los mayas.

El mayanismo tiene, por tanto, una historia que se nutre de muy diversas fuentes, entre las que la misma arqueología figura de manera importante. Ha ganado y retenido atención del público por medio de cómics, ciencia ficción, literatura fantástica, cine, novela gráfica, juegos de rol (especialmente Dungeons & Dragons), y videojuegos.

En 1975, el final del b'ak'tun convirtió el tema de especulación por varios autores de la Nueva Era, quienes creyeron que corresponderá para un «cambio de conciencia» global. En su libro Mexico Mystique: The Coming Sixth Age of Consciousness (La mística de México: La próxima sexta era de la conciencia), Frank Waters asimila la fecha del 24 de diciembre de 2011 de Coe para la astrología y las profecías del Hopi, mientras Jose Argüelles y Terence McKenna (en sus libros The Transformative Vision y The Invisible Landscape, respectivamente) discuten el significado del año 2012, pero no específicamente un día. En 1987, el año en que el mantuvo el evento de Convergencia Armónica, Argüelles resuelve en la fecha del 21 de diciembre en su libro The Maya Factor: Path Beyond Technology (El factor maya: el camino más alla de la tecnología), en que afirmar en que la fecha, la Tierra pasaría a través de un enorme «haz de luz» desde el centro de la Galaxia, y que la alineación maya anticipa el evento.

En el mundo hispano el gran difusor del fin del mundo de 2012, ha sido el colombiano Fernando Malkún , quien mantiene un blog y hace conferencias en distintos lugares de latinoamérica promoviendo sus ideas. En 1999, produjo el documental "Los dueños del tiempo. Las siete profecías mayas" difundiendo las ideas apocalípticas famosas en ese entonces, aunque actualmente está planteando más bien cambios espirituales y acusa haber sido "mal interpretado".

Existe una tendencia reciente a hacer interpretaciones no mayas del calendario maya orientadas a dar versiones astrológicas (que no astronómicas) de tal instrumento de medición del tiempo. Un ejemplo de esto sería el Dreamspell, calendario esotérico difundido por el filósofo de la Nueva era, José Argüelles.

Una visión mucho más apocalíptica del año 2012 también se ha propagado en varios medios, describiendo el fin del mundo o de la civilización humana en esa fecha. Esta visión ha sido promulgada por varias página de bulos en la Internet, particularmente en YouTube, y por History Channel, con series como Descodificando el pasado (2005-2007), Fin de los tiempos (2006), Los últimos días en la Tierra (2006), Siete señales del Apocalipsis (2007) y Nostradamus 2012 (2008) y la pelicula 2012 (2010). Discovery Channel también transmitió Apocalipsis 2012 en 2009, sugiriendo que enormes tormentas solares, cambios de polos magnéticos, terremotos, supervolcanes y otros drásticos desastres naturales quizá ocurra en 2012.

Aparte del hecho se ha señalado que el «alineamiento galáctico», pronósticado por Jenkins ya sucedió en 1998, el aparente camino del Sol a través del zodiaco mientras es visto desde la Tierra no será cercana a un verdadero alineamiento central, pero estará bastante cerca a ellos, a mucho grados. Incluso, si esto no fuera el caso, Sagitario A* está a 30,000 años luz de la Tierra, y tendría que haber estado más de 6 veces más cercano para causar cualquier alteración gravitacional en el sistema solar de la Tierra. Esta lectura de la hipótesis de Jenkins fue incluida en el documental de History Channel, Descodificando el pasado.

Los campos magnéticos del planeta son causados y regulados por el giro del núcleo interno dentro del núcleo fundido externo, y tampoco puede ser cambiado por un agente externo al planeta como una erupción solar. Un viento solar tremendo podría causar estragos en los satélites y teléfonos celulares. David Morrison de la NASAatribuye el surgimiento de la tormenta solar al físico y popular científico Michio Kaku, que afirma en una entrevista con Fox News que la actividad solar en mención ocurrirá en 2012, y destrozará los satélites en órbita.

Algunos defensores del destino final de los tiempos en 2012 afirman que un planeta llamado Planeta X o Nibiru colisionaría con o pasaría por la Tierra en ese año. Esta idea, que ha aparecido en varias formas dentro de los círculos de la Nueva Era desde 1995, inicialmente planteado el evento para 2003, pero abandonado esa fecha después que esto pasara sin incidente. Se originó a partir de las reclamaciones de la canalización de seres extraterrestres, y ha sido ampliamente ridiculizado. Los astrónomos calculan que un objeto como ese tan cerca a la Tierra podría ser visible para cualquiera quién mire el cielo nocturno.

En diciembre de 2010, apareció un artículo en examiner.com otra vez citando la fotografía, y declarando que la investigación de alta calificación del SETI nombrado «Craig Kasnov» ha reportado que tres «platillos volantes», cada uno con diez kilómetros de longitud, podrían llegar a la órbita terrestre para diciembre de 2012. Este artículo fue mencionado en numerosos medios de comunicación, incluyendo en la versión en inglés de Pravda. Aunque nadie llamado Craig Kasnov podía ser localizado en el SETI, Craig Kasnoff, un programa computarizado que co-concibió el proyecto SETI@home con David Gedye, declaró que él jamás hizo el reporte, informó.

Una página web de apoyo de la NASA, ha recibido más de 5000 preguntas del público sobre el tema desde 2007, algunos preguntando si ellos deberían suicidarse, sus hijos o sus mascotas. Muchas referencias ficticias contemporáneas al año 2010 refieren al 21 de diciembre como el día de un evento cataclísmico, incluyendo el libro 2009 de superventas El símbolo perdido de Dan Brown.

Nota Adicional:

La Predicción del fin del mundo en 2011 fue la creencia de los seguidores de Harold Camping, de que el arrebatamiento (en la fe cristiana, la toma al Paraíso de los elegidos de Dios) se llevaría a cabo el 21 de mayo de 2011, tras lo cual comenzaría la Gran Tribulación, un periodo de gran sufrimiento para la gente del mundo, y que tras esto llegará el fin del mundo el 21 de octubre de 2011.

Estas predicciones fueron hechas por Camping, presidente de la red de radios cristianas Family Radio, quien ocupa a la Biblia para obtener su información tras analizar los textos numerológicamente. Se suponía que alrededor de 200 millones de personas (aproximadamente el 3% de la población mundial) serían tomados oarrebatados aquel día.

Las predicciones fueron ampliamente rechazadas por las denominaciones cristianas dominantes, debido a divergencias en la interpretación de los pasajes bíblicos en los que se apoyaba Camping. También se ha criticado a Camping por las millonarias ganancias que obtiene su fundación, provenientes de las donaciones de sus creyentes, que alcanzaron los 80 millones de dólares entre 2005 y 2009.


Wikipedia

Iximulew, 03 de Enero de 2012

domingo, 16 de mayo de 2021



EL PASADO PRESENTE

Esa noche con la fría niebla los huesos se levantaron y dijeron: no olvidamos el dolor causado por la tortura, por la intolerancia, por el miedo y el horror de unos ojos que no ven y almas que no comprenden la vida. Tronaban durante los días que aparecían y a todos se les quitaban las ganas, así manifestaban las almas olvidadas en el valle. 

Con el sol de la mañana las voces desaparecieron. Aquel día fue el último que se les escuchó murmurar entre la noche y el amanecer. Le llamaban las noches de los huesos tristes.

Los días transcurrieron entre primavera y verano. Flores, sol y lluvia que enrojecían las montañas y los atardeceres.

Volvió el invierno y con este el murmullo de aquellas voces que no podían olvidar.

Así pasaron muchos años, hasta que un día, una jovencita, en lugar de tenerles miedo, se quedó para conversar. Cuando salieron los abordó. Le contaron su historia y penar. A la mañana siguiente todos creyeron que ella estaría muerta. La encontraron tirada en una calle llena de buganvilias rojas. Era el color de la sangre de los ancestros que la cubrían por completo. Se la llevaron inconsciente a su casa. Le dieron brebajes, le quemaron incienso y a alguien se le ocurrió cantarle con un tambor. Así fue como despertó. Abrió los ojos y dijo: escuché mi corazón, ese me guio por el camino.

Se levantó apresurada, juntó un pequeño fuego, puso candelas y entonó algunos cantos viejos con el tambor y la sonaja. Rezó con devoción y no se detuvo durante toda la tarde y la noche. A la mañana siguiente hizo una ofrenda de flores y frutas. Llevó bananos, manzanas, melocotones, mangos, dulces, tabaco y guarito. Desde aquel día las voces descansan.

Dice la joven Selena que le dijeron que necesitaban fuego. Que la envidia, el dolor y el miedo nacen en la fría oscuridad y por eso era necesario calentarse un poco para purificar aquella memoria adolorida por la muerte en silencio, sin justicia ni descanso eterno. Fuego pidieron, para curar sus penas, para atravesar el umbral. Solo entonces descansaron como estrellas y desde el cielo, cuando se encienden las fogatas, brillan como el sol.

 

Jacqueline Torres Urizar

Chi Kaji' Q'anel, 2021

lunes, 30 de noviembre de 2020

CAMINANDO HACIA NUEVOS HORIZONTES

 

MISERIA EN LAS FINCAS

Kajkan Felipe Mejia Sepet

Cada una de las familias indígenas que han emigrado a las fincas por sus necesidades económicas tienen experiencias diversas que han marcado su vida, y sin excepción alguna han sufrido la discriminación y la explotación de parte de los terratenientes que mantienen las grandes propiedades de una herencia histórica de despojo.

Si bien un buen porcentaje de los habitantes de las comunidades indígenas emigran a las fincas a través de buses, la gran mayoría son llevados en transporte de carga como animales, sin importar que vayan niñas, niños, ancianas, ancianos, enfermos. Y luego las instalan en lugares que están en las mismas condiciones, porque el único objetivo es exprimir su fuerza de trabajo y ser forzada a regresar de nuevo a sus lugares de origen en las mismas condiciones pues el tiempo de labor no da para permanecer en las supuestas rancherías todo el año y tampoco es conveniente para los propietarios.

Cuando no había trabajo en las fincas, llegaban a mi comunidad personajes de dichos lugares para anticipar préstamos a quienes tuvieran la necesidad, y después era cobrado con intereses muy elevados, lo que hacía que muchos solo fueran a pagar su deuda.   

Algunos cuentan la asfixia que se ha generado dentro de los transportes de carga ya que para “evitar accidentes” se cubre el vehículo con lona, lo que hace insoportable la respiración de tanta gente apretada adentro, además de alimentos en descomposición y animales y todo lo que conlleva estar en un vehículo, encerrados por varias horas.

Según mis recuerdos de las veces que acompañé a mis papás a las fincas; no había escuelas, ni centro de salud o medicina alguna. El agua para beber había que sacarla de los ríos o de algún que otro nacimiento. Cada fin de semana se iba a la casa patronal por la ración de maíz y frijol que correspondía a cada familia, sabiendo que los precios de los productos estarían más elevados, y la paga no era suficiente. Muchas veces, las familias tuvieron que pedir dinero prestado a los vecinos o vender algunas herramientas de trabajo con tal de no quedarse sin algo de que comer.       

En una de tantas ocasiones, mi padre fue a la finca quince días antes para encontrar un lugar más o menos cómodo en donde vivir la temporada. Y luego nos fuimos mi madre y yo. Recuerdo que íbamos en un bus y había que pasar un río muy grande. El piloto ya había pasado otras veces por ahí con su vehículo, pero en esa ocasión el transporte fue arrastrado algunos metros por la corriente. Nos asustamos tanto que algunos se tiraron al río y los demás, como pudimos, salimos del bus y caminamos por un puente colgante muy largo, en donde descubrimos que había que saber caminar por él. Algunos optaron por esperar que la mayoría pasaran al otro lado porque se mecía mucho, y también había el riesgo de caerse. Se veía hasta allá abajo la corriente. Y finalmente, el bus ya no pudo pasar hasta el otro lado, y tuvimos que caminar más de diez kilómetros, cuando encontramos a mi padre en la parada, preocupado, pues nos habíamos atrasado más de cuatro horas de lo previsto.

Las tareas de mis padres en la finca empezaban muy temprano con los quehaceres del rancho compartido que se nos dio. Traer leña del bosque, lavar la ropa, preparar la comida del día, traer agua limpia y luego ir al trabajo todo el día, en corte de café. 

Por la edad que yo tenía cuando fuimos a las fincas, recuerdo algunas anécdotas vividas. Por ejemplo, cuando la gente de la ranchería estaba muy enojada pues se especulaba que “alguna persona” estaba aprovechando que nadie se encontraba para robarse la comida. Porque no había familia alguna que no contara que se había desapareciendo la comida de su casa. Así que todos se pusieron de acuerdo en que algunos debían quedarse, y también cuidar por las noches pues quizás aprovechaban que todos estaban cansados y durmiendo para robar. Al final, en una ocasión que escuchamos ruido en una de las casas en plena oscuridad de la noche y la gente pidiendo ayuda, no pudimos con tanta curiosidad y fuimos a ver. Nuestra sorpresa fue que el “supuesto ladrón” era un enorme tecolote que murió después de algunos disparos de escopeta que habíamos escuchado a lo lejos. Ahí nos dimos cuenta de quién nos estaba robando la comida, y nos reímos todos. Eran alegrías tan distintas, provocadas por la naturaleza.

A mi edad, me parecía muy divertido estar en esos lugares, sobre todo cuando los fines de semana con mi padre nos íbamos al arrollo que serpenteaba entre los cafetales y el bosque al pie de la montaña. Nos metíamos al río y buscábamos una buena poza para chapucear un buen rato y luego nos enjabonábamos sobre una de las piedras para luego meternos de nuevo para enjuagarnos. Y mientras nos secábamos bajo el sol, él iba a cortar algunas naranjas y nos las comíamos mientras me platicaba de su vivencia en su aldea, de sus sueños. Y regresábamos a la ranchería justo cuando mi madre nos recibía con el almuerzo que podía preparar con el poco dinero que se ganaba en esas faenas y en esos lugares llenos de peligros y enfermedades.   

Otra anécdota fue cuando mi padre estaba cortando café. En una de las ramas del cafetal estaba enrollada una enorme serpiente de color verde. Y como pudo, mi padre, dio un salto hacia atrás porque se asustó. Uno de los hombres que tenía mayor experiencia en ese tipo de trabajo, se acercó y le preguntó qué le pasaba, él le mostró la serpiente. Entonces el caporal, que era el trabajo de la persona en mención, preparó un palo para poder matarla. La serpiente también se dio cuenta de lo que iba a pasar, y no huyó. Empezó a deslizarse hasta el suelo y se preparó, lista, desafiante. Se enrolló con la cabeza en posición de combate. Esperó al hombre que con su machete estaba quitándole las pequeñas ramas al palo que utilizaría y hablándole a la gente, diciéndoles que iba a enseñarles cómo se debía matar a una culebra. Y la serpiente ahí, esperándolo. Sería un combate entre dos seres, en donde estaba involucrada la vida de cada uno. Muchos creemos que los animales se mueven solamente por instinto, pero los animales también tienen su propia energía, su propia inteligencia.  Cada ser tiene su propio nawal, dicen. Significa que el nawal no es un animal como dicen los extranjeros que estudian nuestra cultura indígena. El nawal es la otra parte que complementa a todos los seres. Es nuestro doble. Y el de la serpiente estaba mostrando en ese momento que había una tarea en donde había que involucrarse. Por eso, cuando empezaron los palos y el hombre trataba de darle en la cabeza a la serpiente, ésta esquivaba sus golpes, aprovechando al mismo tiempo en tratar de asestarle la respectiva mordida, haciendo al señor saltar lejos de ella. Ese tratar de dar y recibir golpes una y otra vez; el hombre con el palo y la serpiente usando su cola y sus colmillos, duró aproximadamente unas dos horas. Se veían cansados, cada uno había agotado sus fuerzas porque llegó el momento en que apenas podían moverse. El señor sudoroso no podía más levantar el palo para golpear ni saltar. Y la serpiente tampoco podía moverse más, ni su cabeza, tampoco el resto de su cuerpo. Hubo un momento en que cualquiera de los dos podía ganar la pelea con un solo esfuerzo más- O cualquiera de los dos podía morir porque se veía que ya ninguno de los dos le quedaba fuerza alguna. Un último esfuerzo del señor fue lo que definió aquel combate; con mucho esfuerzo pudo asestarle un golpe a la cabeza de la serpiente, y eso mismo fue lo que hizo recobrar sus fuerzas porque después vinieron otros palos a la cabeza. Lo que hizo que lentamente la serpiente fuera adquiriendo la relajación de un cuerpo inerte. Luego, el señor se desplomó al suelo, completamente sudado, casi muerto de tanto cansancio. Fue en ese momento entonces que se acercaron los demás compañeros de trabajo para darle un trago de licor. No era de menos haber tenido un combate como aquello, era una competencia entre los seres vivientes de la naturaleza y el ser humano, que en ese momento había ganado. Pero no siempre pasa lo mismo. Muchas veces la naturaleza sale ganando en estas competencias. Y generalmente en un combate como el que cuento, finalmente sale ganando ella porque medio año o un año máximo le queda de vida a quien la desafía porque no ha respetado a los seres bajo su cuidado.     

El último día que mis padres estuvieron trabajando en una finca, nos despedimos de quienes nos habían dado alojamiento por largos y cansados meses, sobre todo para nosotros era muy difícil vivir ahí por el clima cálido, puesto que nosotros procedíamos de tierra fría. Hubo tristeza, llantos e intercambio de utensilios de trabajo de parte de mi padre y de cocina de parte de mi madre para quienes nos habían cobijado en su casa. Había una niña que le tomó mucho cariño a mi familia y quería venirse con nosotros, pero su familia, para calmarla, le dijo que cuando fuera más grande se lo permitirían.

Salimos las once de la noche de la finca, alumbrándonos por todo el camino solamente con algunas candelas y ocote. En un momento, recuerdo, apenas podía sostener la vela entre mis dedos, casi quemándome y por eso opté por dejarla sobre una piedra; redonda que estaba justo al borde de un nacimiento de agua. Ese es el recuerdo que mantengo cada vez que voy a uno de los centros ceremoniales actualmente; porque existe un nacimiento muy parecido al de mis recuerdos.

Dejé la vela en esa piedra, y mientras iba caminando, sentía cómo dejaba parte de mi corazón en cada uno de mis pasos, como despidiéndome para siempre de aquellos lugares al ver cómo la llama de la candelita se iba alejando de mi cada vez más. Y ahora cada paso que voy dando hacia adelante me acerco más a esa candelita de mis recuerdos. Con otros ojos, con otras experiencias vividas en el viaje.

Llegamos las tres de la mañana al lugar para tomar el bus hacia mi ciudad natal. Todo estaba oscuro, nuestras velas se habían acabado y nuestras cosas de regreso consistían solo de algunos utensilios para comer, algunos bananos, nuestra ropa y algunas cobijas. El perro que teníamos, se había venido de regreso con nosotros, pero como no es permitido animales en el bus, como la vez aquella que llegó a la finca sin llevarlo; tuvo que regresarse a nuestra pequeña ciudad de la misma manera. ¿Cuál sería su historia del trayecto de ida y vuelta de aquel amigo fiel? Porque es un largo camino. Encontraría a otros perros que defienden su territorio. Días y noches de camino, gente desconocida, comiendo lo que encontraba, con la idea puesta en volver a encontrarse con sus amigos y estar de nuevo en casa. También tuvo una sufrida y conmovedora experiencia de más o menos de un mes de camino, en su ir y venir para acompañarnos y cuidarnos.  ¿Quién podría ser más fiel qué nuestro perro?

Esas memorias son ahora muy bellas. Y luego, pasados tantos años, regresé a recoger los pequeños trozos de corazón que había dejado en esos caminos y en algunos lugares que ya no son como los tengo en mis recuerdos.

La vida y el tiempo van cambiando, pero no sucede lo mismo con la constante represión de la gente indígena porque como cualquier ser humano, tiene el derecho a un pequeño espacio de tierra para poder hacer su casa y sembrar para su sobrevivencia.

 

En memoria de mi padre Francisco y agradecimientos a mi madre Martina

Al día-energía del Wuqu' Iq' que sigue fluyendo a traves del cerrito arriba del pueblo, al cual ya no tenemos acceso para nuestras ofrendas.


 


Chijay Iximche', Chi wuqu' Iq' 30/11/2020