LA PANDEMIA Y LA “MUERTE”
SEGÚN LA COSMOVISION MAYA
Kajkan Felipe Mejia
Sepet
En
plena expansión de la pandemia, las personas estamos mostrando nuestros miedos
de distintas maneras, desde la seguridad que queremos mostrarles a los demás
cuando les contamos de todas las variedades de prevención que estamos poniendo
en práctica de manera individual, con nuestra familia y en nuestra comunidad.
También buscamos la seguridad que en algún momento nos generó el estar
practicando algún tipo de espiritualidad, aunque por el momento no podamos
estar reunidos en grupo. Lo mismo estamos manifestando cuando por mantener nuestra
salud estable, para fortalecer nuestras defensas; hemos optado por distintas
alternativas como los alimentos, las vitaminas, las plantas medicinales y otros
productos que en condiciones “normales” ni hubiésemos imaginado consumir. Hasta
el punto de haber pensado que aquello era una práctica exótica, o para los que vivían
en el pasado. Pero también estaban quienes, con una idea clara de no usar
ningún tipo de medicina química, a estas alturas, las están utilizando. La
actitud de ahora es que todo lo que ayude a contrarrestar la enfermedad es lo
más importante y no necesariamente su procedencia. La idea es mantenerse vivos
sin saber por cuanto tiempo. Se están rompiendo todo tipo de prejuicios en este ciclo. Y aunque algunos no quieren dar su brazo a torcer; ojala se
vaya dando cada vez más, para que en las ciudades y comunidades no solamente
seamos tolerantes, sino respetuosos de cada una de las vidas, las que son todas
importantes por igual.
Ésta calamidad no está escogiendo a determinado grupo social, étnico, político, económico o religioso, todos estamos propensos a contraer la enfermedad.
Ésta calamidad no está escogiendo a determinado grupo social, étnico, político, económico o religioso, todos estamos propensos a contraer la enfermedad.
1. HERIDAS QUE DEJA LA PANDEMIA
Pasados
ya algunos meses de encierro “por nuestro bien” se van haciendo más marcadas
las diferencias con que somos tratados los pueblos indígenas. Y no se puede
pasar desapercibida esa actitud tan humillante que persiste de “los que deciden
por nosotros”, y a pesar de tanta tragedia que ven a su alrededor, no tienen
nada de conciencia, nada de solidaridad. Y persiste el saqueo y la constante
invasión a nuestra vida. Eso se refleja en los distintos aspectos que
contemplamos en la actualidad:
·
El
dolor que genera el haber perdido un ser querido y no haberlo enterrado, sobre
todo cuando no existe el pleno conocimiento de donde ha sido inhumado puesto
que “los que deciden por nosotros” así lo han planteado.
·
Dolor
que genera el aislamiento del enfermo en un hospital en donde la comunicación
no es en su idioma y tampoco se le da el trato humano que merece, siendo solo
una estadística más.
·
La
incertidumbre que han generado los estados cuando no tienen la certeza de las
verdaderas cifras de COVID 19 y muertes de hermanos causado por otras enfermedades,
-que cabe recordar que son la mayor cifra- pero que, por la atención puesta
solamente en la pandemia, se han despreocupado de ellas.
·
La
segregación que ha generado la enfermedad, pero también el reflejo de la poca armonía
que existe en las comunidades cuando la practica espiritual es distinta a la
oficial y que cabe mencionar, se va haciendo mucho más marcada.
·
La
pandemia ha mostrado las permanentes heridas que los Pueblos Originarios han
sufrido a lo largo de la historia de los Estados creados, llamase información,
salud, economía, etc.
·
También
sucede lo mismo cuando la medicina tradicional es sustituida violentamente por
la medicina alopática, como una manera de imposición permanente.
2. LAS SEÑALES (SUEÑOS) ANTES DE LA
PANDEMIA
En la práctica de la Cosmovisión Maya prevalece el pensamiento
de CASTIGO, que el cristianismo y sus distintas sectas religiosas nos ha
obligado a creer. Y se ha enraizado tanto en nuestro ser que todo lo vemos con
temor y desconfianza. Con miedo. Sobre todo, si se trata de un sueño en donde
se reflejan íconos muy culturales, por ejemplo, una serpiente, se interpretará
de manera sesgada, relacionándola con algo extremadamente negativo.
Pero
también el contexto nos muestra una clara “oportunidad”. La energía que conduce
al despertar y al reencauzar de nuestras cualidades de nacimiento. A eso que le
llamamos Q’ij Alaxïk.
En
cada uno de los pueblos indígenas hemos tenido experiencias que nuestros ancianos
han sabido valorar, sobre todo cuando se trata de epidemias. Nuestros ancestros
mayas a través de los siglos que han habitado determinado territorio tienen
marcadas sus referencias, de manera física como energética. Esa es la
importancia de la territorialidad, y por eso es que recibimos distintas señales,
las que muchas veces no le pusimos la atención debida o no entendimos. Pero la
pena es que tampoco las compartimos con los demás para su interpretación. Lo
que es un claro reflejo de nuestro interior; porque de esa manera mostramos que
hemos perdido nuestro vínculo colectivo.
Previo
a la pandemia hubo muchos sueños que a lo largo y ancho del territorio maya fueron
recibiendo determinadas personas, que, sin más, se han convertido en la
referencia de su espacio colectivo, de su comunidad y consecuentemente de toda
una multitud porque tiene el vínculo con la dimensión desconocida de los
sueños. También tienen ese compromiso porque desde la perspectiva de los
principios y valores mayas se contempla la importancia que tiene ese individuo
por el fuerte vínculo que tiene con las otras dimensiones de la vida.
También
las señales a través de la naturaleza fueron constantes. En el cielo
aparecieron imágenes que varios ancianos interpretaron como una calamidad
futura. Y aun en plena pandemia la naturaleza nos sigue expresando que los problemas
son una constante. La tarea nuestra es incrementar la empatía, la percepción,
la intuición.
“Si en el contexto político nacional e internacional se ve la
readecuación de las élites de acuerdo a sus intereses; es lógico que en la
dimensión intangible también todo se adecúa según como fluye la energía en cada
ser”.
3. CODIFICACIONES MENTALES QUE HAY QUE
SUPERAR
Un aspecto más inculcado y que hay que tomar en cuenta
es el pecado, que es una manera de condicionar al ser humano. De ese modo es
que se crea conformismo y fanatismo. Y por lo cual se puede escuchar a muchos
hermanos indígenas decir que la pandemia ha sido un castigo divino y una gran mayoría
solo están esperando la voluntad de dios.
El bien y el mal ha sido uno de los recursos que se ha
usado en distintos tiempos y espacios. Y en el que nos corresponde se está usando
como una estrategia más para para que prevalezca la división y discriminación ya que los
hermanos que están enfermos, son estigmatizados y forzados a estar aparte de los demás. Incluso,
algunos creen que es un castigo de dios porque se han portado mal.
La culpabilidad genera mucha inseguridad mental que
lentamente va enfermando, porque empieza por la mente y va extendiéndose a
nuestras emociones, luego a nuestro espíritu y se apodera de nuestro cuerpo físico.
La culpabilidad es un estado emocional que genera inseguridad y miedo. Miedo de
estar solo, de quedarse solo, de sentirse solo, y esto va conduciendo al susto (temor),
que es la predominancia actual. Inicia con el permanente miedo, lo que conlleva
a la desconexión del ser, y posteriormente surge susto a todo, y finalmente se
llega a la esquizofrenia.
Uno de los reflejos del miedo es la poca
valoración de la vida que se tiene al ver que una gran mayoría de la población no
respeta la distancia que debe haber en estos momentos difíciles. O la combinación
de los distintos aspectos abordados arriba, pero que finalmente llega a influir
en cada uno de los miembros de la comunidad.
La tergiversación que de nuestra cultura y de nuestros
conocimientos hacen algunas personas en su propia ignorancia también genera la
desconfianza que no es beneficiosa n este momento en que necesitamos de la mayor solidaridad posible.
A pesar que la enfermedad es generalizada, persiste la
división y el protagonismo que existe entre las mismas organizaciones indígenas,
y como dicen: Cada uno está llevando agua a su molino. No es consecuente el
discurso con la actitud hacia los hermanos.
La desaparición del valor de la palabra en todos los
ámbitos de la vida maya, sobre todo el respeto a la palabra de los ancianos por
parte de mayas que se han autoidentificado como los “intelectuales” de su
comunidad también ha contribuido a la poca valoración de los mismos.
Existen distintos programas mentales que son el
trabajo personal que corresponde en este momento, y ningún tipo de argumento ni
análisis puede influir en el cambio que cada uno necesitamos para entrar al
otro ciclo.
4. JUN KEME/WUQU’ KEME – LA CONCEPCION
DE LA MUERTE (Pop Wuj) LOS 9 SEÑORES DE LA NOCHE
Jun
Keme – Wuqu’ Keme son la representación de los distintos Guardianes (no dioses
ni deidades) regentes de la transformación, del aspecto previo al paso a la
nueva vida. Llámeseles enfermedades, accidentes, recurrencias, vicios y todo
tipo de energía que acelera el proceso de transformación, el paso hacia el otro
lado de la “puerta”. En este sentido, entramos en la oscuridad del momento y
somos “sembrados” simbólicamente, y salimos a la luz, al germinar en una nueva vida, en el
constante ciclo de la vida en espiral.
Igualmente,
uno de los calendarios que nuestros ancestros mayas crearon está relacionado
con el número nueve del que los ajq’ija’ conocen cual es el sentido del mismo. Pero,
además, son la representación de los Guardianes de la Sombra, de la Oscuridad
que van alternándose, como sucede con los 20 Alaxïk (nawales).
Venimos
de la fuente, regresamos a la fuente. Es decir, cuando la energía de la vida
llega al borde de su ciclo, regresa a la fuente para regenerarse.
En
nuestras cosmovisiones, de pueblos indígenas, creemos que la vida-muerte es
nada más que la entrada hacia otro ciclo de vida, a otro plano de la
existencia. Un paso necesario para la transformación.
En
relación a la pandemia, hay que dejar en claro que la energía de los 9 señores
de la Sombra, están justamente en su medio, en su tiempo y espacio, y el MIEDO está siendo
su primera y mayor herramienta, su vehículo para llegar a los seres humanos.
Por eso el trabajo personal es lo primordial para este ciclo, para darnos
cuenta hasta qué punto hemos asumido nuestro compromiso de vida, para no sentir el "peso" de nuestra conciencia en este período.
Actualmente,
en los pocos espacios de conversación alrededor del fuego sagrado, comentamos
de aquella “profecía maya” relacionada en que cada ser humano estaría
ingresando al “salón de los espejos” para ver su luz y su sombra. Es precisamente éste momento. Toda la humanidad estamos en ese salón. En las comunidades mayas, en base a nuestro
libro sagrado Pop Wuj entendemos que estamos ahora en Xib’alb’ay, en la casa de
los cuchillos de obsidiana, y “debemos movernos viendo por todos lados y estar con
cuidado” porque estamos rodeados por ellos y listos para venir hacia nosotros.
Generalmente,
en los procesos de transformación, los espacios energéticos que han sido
constantemente utilizados, desde tiempo inmemoriales por nuestros antepasados,
son los que nos ayudarán en este momento. Cuevas, nacimientos de agua,
cementerios, el altar de casa, esos son los lugares indicados para las distintas
preguntas que nos hacemos. Es el lugar de la medicina. Como parte del conocimiento de los pueblos
indígenas es que practicamos la Sanación a distancia. Y este tiempo en que la
pandemia nos ha obligado a tomar una distancia prudente; entonces la manera que
seremos útiles es desde nuestros espacios, aunando a ello nuestra más fuerte
intención de sanación, o de descanso y de paz. Dicha práctica también puede ser
de utilidad para los hermanos que no han podido hacer los rituales de acuerdo a
su tradición. O en el mayor de los casos; cuando no se sabe en donde han sido
enterrados los familiares. También mucho de nuestros hermanos ha quedado su
cuerpo energético (su espíritu) en esta dimensión, porque entre sus planes aún
no había pensado en esa posibilidad de dejar este plano, sobre todo, de manera acelerada.
Por eso es necesario cerrar el ciclo de cada uno a través de un ritual de
despedida, de cierre.
En
este contexto, no hay que perder de vista, que ese ritual lo debe hacer un especialista,
porque en ese momento se abre un pequeño espacio
dentro del mundo ordinario, dentro de la realidad como la percibimos, y para “oír”
de un modo subjetivo los mensajes que surgen de distintos planos. Ese
pequeño espacio permite la comunicación con una mente conectada al universo, a un
poder superior, y a la consciencia colectiva.
De esa manera se
inicia con el propósito de la curación en los distintos planos.
5. COMPROMISOS QUE LOS MEDICOS TRADICIONALES Y
LAS ORGANIZACIONES INDIGENAS AUTOMATICAMENTE ADQUIEREN (ANTES DURANTE Y
DESPUES) DE LA PANDEMIA
·
Cada
médico tradicional de los Pueblos Originarios generalmente adquiere su función
a través de sus sueños, que ha sido uno de los temas abordados. Significa que
su compromiso es con su entorno, con su comunidad.
·
Todas
las recetas de medicina tradicional son beneficiosas. Los médicos tradicionales
constantemente toman nota de cada una. Y se les invita a todos a tener sus
recetarios para cualquier tipo de dolencia. Las plantas son sagradas, y
curan.
·
La médica
– el médico tradicional no debe generar miedo, ni confusión,
ni el sufrimiento al afectado para que de esa manera se vaya fortaleciendo su
equilibrio energético y lograr su pronta recuperación.
·
El trabajo de la médica – el médico tradicional
es comunal y por lo tanto debe tener en cuenta el juicio de la colectividad
porque ha adquirido un compromiso de servir. De tal compromiso es que surge la
imagen de que dicha persona es una autoridad en su comunidad.
·
La médica
– el médico tradicional ha de ser capaz de ayudar a las personas a
alcanzar mayor claridad de conciencia y a través de su enfermedad, con su
sanación pueda obtener la paz y la armonía que ha necesitado.
·
La médica
– los médicos tradicionales tienen el derecho de ejercer su misión
sin que otra práctica espiritual la-lo condicione, así también tienen el
compromiso de buscar “la vida plena”, y ser así la-él ser human@ a quien la
colectividad tenga como un ejemplo a seguir.
KAJI TOJ
21 DE JULIO DE 2020

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