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jueves, 28 de octubre de 2010

LOS PUEBLOS ORIGINARIOS Y SU RELACION CON LA TIERRA

Kajkan Felipe Mejía Sepet,

“…Nos hicimos naturaleza, y la Madre Tierra nos acogió en su seno y nos acurrucó en sus brazos. Por eso somos río, somos piedra, somos montaña.

Y si le quiebran los brazos al río, quiebran mis brazos. Y si le sacan el agua al lago, me desangro. Si matan el ganado, me matan.

…Pachamama, ¡¡¡se nos acaba la vida!!!

¡Por eso lloro!

Y cuando el indio llora, llora la tierra. Porque yo soy tierra y pertenezco a ella. …Porque soy viento del color del frío.

Y sin el aire puro no vivo. Y sin el fruto de la tierra no vivo. Y porque no me queda nada; por eso lloro.

Pachamama ¿Volverá a florecer la primavera?”

Fragmentos Poema Aymara

Cabe manifestar que la Tierra, para nosotros los pueblos originarios no es solamente un territorio geográfico, sino un espacio en donde se genera nuestro pensamiento social, cultural e histórico. En ellos existen los lugares que son necesarios para cada una de las etapas y ciclos de los seres humanos. Para nosotros es Nuestra Madre Tierra, y el compromiso de todos es retribuirla a través del respeto que merece y tomando de ella solamente lo necesario para vivir. Expresarle nuestro agradecimiento a través de distintas maneras por el daño que le causamos al talar, quemar, azadonar, cazar.

¿Cuál será entonces la retribución que debiera dársele por los experimentos que se hacen en la diversidad del planeta y por la extracción de minerales para la fabricación de todo tipo de aparatos tecnológicos, naves aéreas, proyectos aeroespaciales, etc.?

Los Pueblos Originarios no se nos olvida que el lago, el mar; los océanos, los cerros, las montañas, las cuevas, los rincones de los bosques, los ríos; lo tangible e intangible tienen razón de ser, tienen su función y también su protector. Así como los protectores de la naturaleza son los animales; los seres humanos debieran ser los protectores de ambos. Con este concepto entendemos que se entrelaza lo espiritual con lo material y se enlaza el pensamiento del pasado con el presente.

Todo territorio habitado por los pueblos originarios tienen su historia y tiene significado en la memoria de cada uno de quienes lo hemos habitado desde tiempos inmemoriables, y porque de esa manera es que se han convertido en la historia oral de nuestros pueblos. Nuestras culturas tienen miles de años conviviendo con los demás seres en esta parte en donde nos permitió Nuestra Madre Tierra establecernos, y se supone que los años hacen viejos y sabios a las civilizaciones.

Por eso, hemos permanecido en el ejercicio de la práctica de nuestras autoridades, en las funciones administrativas y de justicia en nuestros propios territorios, de acuerdo con nuestra cosmovisión y el sistema de nuestros derechos colectivos, una realidad, muy distinta a la visión y a la práctica de los derechos individuales, pero que no contradicen a los derechos humanos, las complementa.

A lo largo de la historia del nuevos Estados, la vida de los pueblos han sido marcados, no sólo con el despojo de nuestras tierras y de nuestros valores culturales sino además de nuestros territorios, y que ahora, por el descontrol desmedido y la falta de respeto a Nuestra Madre naturaleza, ha generado cambios bruscos en la temperatura.

Los rayos del abuelo sol dañan a todos, no hay suficientes recursos naturales, día a día están desapareciendo las fuentes de agua, se está contaminando cada vez más la atmósfera y el aire que respiramos todos. El aumento del calor está haciendo que la humedad siga desapareciendo, y en consecuencia vemos pocas nubes y el incremento del calor sigue cada día. Esto se ha convertido en un círculo contaminante y desequilibrante, en donde la gente pobre y sobre todo los pueblos originarios que no tienen culpabilidad en ello, seamos quienes salimos más perjudicados. La falta de agua ha generado nocivos efectos a las plantas, lo que reduce su crecimiento, el volumen de cosechas y el cultivo de aquellas que son medicinales son de menor efecto benéfico. La consecuencia es que todo está subiendo de precio.

En esos procesos de autodestrucción en mayor o menor escala, ha generado situaciones de destrucción, muerte y sufrimiento que afecta a todos pero que también incumbe a todos. No podemos decir en este espacio-tiempo que sólo a nosotros los pueblos originarios nos están dañando, ya que los cambios sociales y psicológicos están alterando el comportamiento de todos. La forma de pensar ha generado enfrentamientos mortales pero también puede generar nuevas salidas a toda esta crisis.

Una opción clara es que el mundo empiece a escuchar con el corazón a los pueblos originarios y a sus guías espirituales, porque la actual actividad negativa del ser humano está alterando todo. El descontrol de las emociones está generando mayor violencia, miedo, envidia y desconfianza. Esto ha surgido como consecuencia del no poder lograr el desarrollo de nuestra vida en todas sus facetas y principalmente en el respeto a Nuestra Madre Tierra.

En este momento, se hace crucial el repensar nuestra conducta inconsciente y depredadora. Si se mantiene la actitud de hacer a un lado los derechos e intereses de nosotros los pueblos originarios en el momento de los grandes proyectos de desarrollo, no solo a nosotros se nos esta dañando.

Nosotros hemos mantenido el respeto a la Madre naturaleza, conservando así el hábitat en que hemos permanecido. Esa actitud ha sido parte de nuestros distintos valores, conocimientos, prácticas y sobre todo, la permanente retribución hacia nuestra Madre Tierra y que con ello, se refleja la mayor proporción de niveles de biodiversidad en nuestros territorios. Pero también, esto nos ha acarreado mayores problemas ya que se incrementan las personas, los grupos, empresas y transnacionales que intentan apropiarse de nuestras tierras y amenazan con ello, el respeto a la naturaleza, que es de beneficio mundial. ¿Cómo será el entorno que le dejaremos a las demás generaciones? Ningún personaje, a pesar de todo lo que posea, puede controlar la vida en todas sus manifestaciones. Todo sigue un orden natural.

Las influencias negativas como la producción, la distribución y el uso de drogas, incrementa las víctimas en las comunidades indígenas. La avaricia de ciertas personas con su actitud, corrompen nuestros valores y principios. Por eso, es urgente e insustituible la libre determinación de los pueblos originarios en la preservación de nuestra diversidad cultural y de nuestros territorios por decirlo de alguna manera, ya que nosotros pertenecemos a los territorios.

Que todos los pueblos habitantes de la Madre Tierra, que la comunidad internacional le ponga atención a nuestras demandas de respetar los derechos colectivos y la obligación de todos en respetar la vida en sus diferentes manifestaciones, porque se nos hace increíble que aun no comprendamos que estamos viviendo en un mismo planeta y que cada uno de los seres son necesarios para mantener el equilibrio y la armonía del planeta y el universo.

Iximche', chuwa 12 Tz'ikin, 28 de Octubre (Día del Gran Abuelo) de 2010

lunes, 4 de octubre de 2010

COLIBRI

Escribo ahora en este momento de lluvia y frío

Las flores han cerrado sus pétalos para abrigarse

Los pájaros han expresado su agradecimiento por el día finalizado y duermen

El horizonte ha absorbido con prontitud el descanso del Sol

Escribo, como cada llama que se mueve en mi interior;

Mi energía está fluyendo en letanía hacia el infinito;

Tratando de acariciar el corazón con cada uno de mis pensamientos

Con la luna renovado su fuerza, simulando una sonrisa;

Me recuesto y escucho mi corazón

Cierro los ojos

Y percibo el veloz y acompasado aleteo de un ave que recuerdo.

Fue bajo la gran roca y frente a mi fuego

Cuando estaba haciéndome uno con el todo.

Llegó a mí, Contemplando el fuego conmigo, siendo en ese momento, mi aliado,

Mi compañero espiritual y físico.

Voló a absorber la energía liquida de algunas flores

Y luego regresar para estar más cerca de mí,

Regalándome en ese instante, frescura y dulzura en el viento

Del viento de sus alas.

Agradecí incontables veces ese momento, esa oportunidad.

Caminó el tiempo-espacio.

Al darse cuenta aquella ave que ya no pude pasar a su espacio;

Llegó a casa y me dejó tocarla, acariciarla, viéndome atentamente.

Escuchándome agradecerle su visita, que me hacía sentir felicidad.

Sentí su corazón latir a prisa. Y con esa placentera emoción, la invité a que viniera de nuevo, cuando la vi volar hacia el lado del camino de los ancestros.

De nuevo tengo esa sensación esta noche

Ahora que me ha quedado la imagen de una sonrisa

Colocada allá en el medio del cielo;

De la Abuela luna… y una hermana estrella caminando junto a ella.

VIII ENCUENTRO CONTINENTAL DE GUIAS ESPIRITUALES INDIGENAS KAN B’ALAM, EL CONDOR Y EL AGUILA

REFLEXIONANDO SOBRE LA VIDA

DESDE NUESTROS CONOCIMIENTOS TRADICIONALES Y SABERES PROPIOS

QAPIXA’[1]



….Hablaron, pues, consultando entre sí

y meditando; se pusieron de acuerdo,

juntaron sus palabras y su pensamientos…

POPOL WUJ

En armonía con nuestro Creador y Formador, con el permiso de nuestros Abuelos y Abuelas, con alegría en nuestro espíritu y en nuestra mente y con la voluntad de transmitir una palabras de bienestar a la humanidad; guías espirituales, autoridades y líderes indígenas del continente de Abya Yala, nos hemos reunidos en la Ciudad Maya Sagrada de IXIMCHE en Guatemala, para reflexionar sobre todas las formas de vida: humana, animal, vegetal y mineral; desde la cosmovisión de nuestros Pueblos, para generar sabios consejos que orienten nuestras acciones, hacia un bienestar y dignidad de todos los Pueblos del Mundo.

Como Pueblos Indígenas, mantenemos una conciencia profundamente Cosmogónica y humana, que se manifiestan en una serie de principios y valores que nos conducen a una relación armónica y equilibrada, con la madre tierra, la naturaleza y el universo.

Esa relación de equilibrio y armonía, nos ha permitido conocernos mutuamente, a lo largo de nuestra historia, de nuestro presente y de nuestra visión de futuro, al hablar de nuestro futuro como pueblos, es importante tomar en cuenta nuestro pasado, pues un pueblo que no reconoce su historia y que no asume su identidad, es un pueblo que no tiene perspectivas de futuro.

En esta dimensión los pueblos indígenas contemporáneos, estamos preocupados por la situación en que nos encontramos; por ello reunidos en este Encuentro, sabios, contadores del tiempo, autoridades y líderes que conducen nuestros caminos de vida, manifestamos nuestra palabra para dejar sabios consejos que ayuden a refundar nuestros sistemas y modelos de vida, que ahora están sustentados en el consumo materialista y la concentración de poder, construyendo de esta manera, un mundo falso, donde prevalecen, los dominadores sobre los dominados.

LOS SUFRIMIENTOS CAUSADOS A NUESTRA MADRE TIERRA

A las puertas de una nueva era en el tiempo, un acontecimiento registrado y previsto en la memoria colectiva de nuestros Pueblos Indígenas se hace realidad; una actitud humana negativa que está afectando la vida y salud de la madre tierra y de toda la humanidad, causando sufrimientos por la depredación inmoderada de los recursos naturales, por la contaminación con químicos y desechos inorgánicos; así como las nefastas acciones de las industrias extractivas, que amenazan: a nuestros territorios, a nuestras identidades, incluso a nuestra salud y nuestras propias vidas. La acción humana de la actualidad, particularmente la que se desarrolla en el marco de las ciudades y la modernidad, nos han llevado a un consumo material exorbitante, cada país que aumenta el crecimiento de su producto interno bruto, aumenta la depredación de los recursos naturales, la contaminación de la madre tierra, la explotación de nuestros pueblos y violación a nuestros derechos al generar más riqueza material, pero más pobreza y vulnerabilidad sobre nuestros pueblos.

Esa conducta materialista y egoísta derivada de un modelo de desarrollo, basado en el libre mercado, el consumismo y el enriquecimiento irracional de los sectores económicamente poderosos, es la principal causa de crisis que ahora afecta nuestras existencias, por ejemplo la crisis en nuestra seguridad y soberanía alimentaria, crisis en el abastecimiento de agua, la crisis económica social y política por la generación de energía, crisis por los cambios en el clima, generados por el calentamiento global y emisiones de gases de efecto invernadero, crisis en la gobernabilidad de los Estados, en la seguridad ciudadana y en nuestras Identidades culturales.

Hasta el día de hoy, los pueblos indígenas hemos manifestado tolerancia en las religiones occidentales impuestas a nuestros pueblos, lastimosamente la historia demuestra que no son los caminos más adecuados. Actualmente dichas religiones viven crisis que revelan hechos de pederastia, lavado de dinero y etnocidio, además de atentar contra nuestras prácticas culturales.

EL BUEN VIVIR

Hacer referencia al Buen Vivir” de los pueblos indígenas, implica un acto de sencillez y no de complejidad, porque esa aspiración de vida, es cumplir con una pequeña pero gran misión: La Felicidad y el Bienestar de la persona, de la familia y de la sociedad. El buen vivir en la actualidad es una perspectiva que se concreta en la propuesta de un VOLVER A NUESTROS ORÍGENES, para complementar los conocimientos tradicionales y saberes propios de nuestros pueblos con ciencia y tecnología, esta aspiración de vida no es utópica, porque es algo que históricamente ya constituyo una realidad, que en el presente se manifiesta en muchas de las practicas comunitarias de nuestros pueblos y hacia el futuro es un propuesta firme que los indígenas estamos construyendo.

El Buen Vivir”, se fundamenta en la filosofía del pensamiento cosmogónico, en nuestros métodos de trabajo comunitario y en las legislaciones vigentes. Hacer efectivo el Buen Vivir” constituye una transformación de las viejas estructuras Estatales construidas sobre viejos resabios colonialistas, que legitiman exclusión y predominio; en la búsqueda del Buen Vivir” también es necesario sepultar las viejas ideas que sustentan equivocadamente que el conocimiento, solo es producto de la ciencia occidental. El Buen Vivir” apuntala a una reflexión colectiva pluricultural, que permita conocernos mutuamente entre pueblos indígenas y no indígenas, como paso fundamental hacia la identificación de nuestros aciertos y errores, para unificar criterios que nos permitan la construcción de proyectos políticos plurinacionales, para los Estados de la región y del hemisferio.

En el ámbito de nuestras cosmovisiones y prácticas comunitarias, nuestros Abuelos y Abuelas han preservado la vida porque su identidad y convivencia armónica con la madre naturaleza ha sido de equilibrio y respeto. Hoy en día descansa una gran responsabilidad en los Guías, en los líderes y dirigentes que conducen los nuevos caminos de lucha y reivindicación, pues de esta generación depende la vida y la continuidad de nuestros pueblos y el de las futuras generaciones.

NUESTRO CONSEJO PARA PRESERVAR LA VIDA

A los Estados del Continente: Que reconozcan constitucionalmente y respeten los derechos de los pueblos indígenas (a sus tierras, territorios, culturas, conocimientos tradicionales. Al consentimiento libre e informado y a la libre determinación) y que ratifiquen e implementen los instrumentos internacionales como el Convenio 169, el Convenio sobre la Diversidad Biológica, y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, para que no sigamos siendo invisibles.

Generar debates nacionales, que permitan identificar y construir políticas públicas para la creación de condiciones hacia modelos de desarrollo, acordes a nuestras realidades, multiculturales y nuestras propuestas elaboradas como Pueblos Indígenas.

Repensar el modelo educativo para los Pueblos Indígenas de América. El nuevo modelo debe ser congruente con los valores ancestrales. Esto requiere de procesos que promuevan una reforma de los sistemas educativos, con participación de todos los Pueblos y para todos los Pueblos, pues ahora la interculturalidad, genera una falsa creencia, que eso es cuestión indígena.

Promover el acceso a la educación superior de los Pueblos Indígenas, no objetando los procesos legítimos para la creación de las universidades indígenas, y que además se apoye la creación una Universidad Indígena continental, bajo la coordinación de nuestros propios Pueblos, sobre la base de nuestros propios conocimientos.

Que se respeten y se promuevan nuestros sistemas propios de salud y medicina, nuestros sistemas de justicia y autoridad, nuestra espiritualidad y nuestra visión de desarrollo, sustentado en el Buen Vivir”.

Que se reconozca, se promuevan y se respeten los derechos de las mujeres indígenas quienes han sido las que han sido base fundamental en la conservación de nuestra identidad y cultura.

Que se reconozcan internamente en todas las legislaciones nacionales del continente, los derechos de la madre tierra y que se apoye la lucha internacional en el marco de las Naciones Unidas, para que todos los Estados del mundo lo hagan.

Rechazar rotundamente las acciones mineras, hidroeléctricas y los Megaproyectos de infraestructura, que atentan contra nuestros territorios, nuestros recursos naturales, nuestros derechos, nuestras culturas e identidades indígenas.

Luchar por que los países industrializados detengan sus emisiones de gases de efecto invernadero y que replanten, de acuerdo a nuestros planteamientos y derechos vigentes, sus proyectos como “RED” que aparentemente benefician a nuestros pueblos cuando lo único que pretenden es limpiar su imagen de depredadores.

A las Empresas privadas más seriedad y responsabilidad en la interpretación a cerca del Oxlajuj B’aqtun (21 de diciembre de 2012), particularmente a las empresas cinematográficas y/o de investigadores inescrupulosos que no miden su imaginación especulativa en la trasmisión de nuestros conocimientos, para un enriquecimiento particular.

A las religiones que descalifican la ciencia, conocimientos y práctica e nuestros pueblos originarios de Abya Yala, al confundir a la opinión pública sobre sus interpretaciones del cambio del ciclo el Oxlajuj B’aqtun establecido en nuestra registros milenarios.

A nuestros Pueblos Indígenas: Vivir y darle vida a nuestra cosmovisión, para vivir en armonía con el cosmos a través del cosmo-saber y el cosmo-vivir. La cosmovisión, que implica biodiversidad, territorio, vida animal y vegetal, principios, normas, disciplina; buscando vivir en armonía con el todo.

Ser agradecidos, con todo aquello que hace posible nuestras existencias, respetarnos y respetar a los demás, dignificarnos y dignificar y sobre todo no seguir cayendo en la trampa del consumismo.

Ser humildes y sencillos en nuestras acciones, tomando en cuenta que yo soy yo y tu eres yo, principio que hace posible el respeto a nuestra vida y la vida de los demás, porque todo esta interrelacionado y en el momento que causemos daños a lo que nos rodea, prácticamente nos estamos haciendo daño a nosotros mismos.

La sanación de los pueblos indígenas, que los padres y madres retomen el valor del Nawal del niño que nace, y desde este principio y valor guiar su formación.

Retomar el valor de la palabra, como una manifestación de compromiso y confianza entre nuestras comunidades.

Respeto a los consejos de los mayores, sobre todo porque dicho consejos son parte de nuestra experiencia de nuestro pasado, y nuestro compromiso de vida, tanto para nosotros como la vida de las futuras generaciones.

Recuperar el poder de decisión de nuestros pueblos, que han generado capacidades potenciales, para aportar a la crisis de gobernabilidad que prevalece en la actualidad.

Restablecer el equilibrio en la relación del ser humano con la naturaleza a través de valorizar la reciprocidad impostergable. Reunirnos en consejo para emitir normas de conductas que respeten la vida.

Iximche, Guatemala, a los 22 días del mes de septiembre del 2010.



[1] PIXA’, desde la cosmovisión maya, el Pixa’, constituye la sabiduría de la memoria histórica del pueblo, en la palabra y la práctica de los Abuelos y Abuelas, para orientar el camino de la comunidad, en su visión de futuro. El Pixa’, constituye un consejo de vida, para reafirmar el compromiso colectivo de la comunidad, con la identidad, la historia, en general con la cultura, en sus ámbitos político económico y social, es un elemento fundamental en los procesos de prevención y resolución de conflictos, en la administración de justicia, en la educación, en la formación del carácter humano y de las habilidades profesionales. El Pixa’ también constituye un espacio para la reflexión, porque no es una comunicación de una sola vía, si no un espacio de interacción que permite un dialogo crítico entre “maestro y alumno”, o sea que permite visualizar distintos ángulos de una situación determinada, lo positivo, lo negativo, lo mediato, lo inmediato, lo parcial y lo imparcial; su principal fin, es aprender de los errores y no volverlos a cometer.

sábado, 25 de septiembre de 2010

KAJI’ IMOX HEROE VERDADERO

Cuando gobernaban los kaqchikeles; Jun Iq’ y Lajuj No’j; hubo una epidemia de tos y viruela en abril de 1521 y éstos murieron, luego fueron electos Kaji’ Imox (Ajpop Sotz’il) y B’eleje’ K’at (Ajpop Xajil) porque los hijos de Jun Iq’, herederos al trono eran muy pequeños para asumir el reinado, como era la tradición entre los pueblos de Iximulew (Mesoamérica), lugar que fue asumido el 11 de agosto de 1521.


Kaji’ Imox era un guerrero entrenado en las más altas disciplinas de la guerra y dispuesto a defender a su gente como lo hizo ante Lakam Ab’äj y Xetulul antes que llegaran los invasores.

Los historiadores castellanos Francisco Vásquez y Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán narran que, cuando Alvarado y su ejército retornan del Salvador a Iximche, Kaji Imox se convirtió en el más aguerrido opositor a los españoles. Kaji’ Imox, conocido también como Zinacan estuvo en la resistencia de nuestro pueblo maya en el inicio de la invasión de los castellanos.

La causa del malestar kaqchikel es provocado por Alvarado quien, sediento de riquezas y poder, exigió mujeres a los ajpop, y oro en grandes cantidades, diciéndoles que los quemaría si no conseguían el metal en cinco días. Los señores kaqchikeles, convencidos de que Alvarado cumpliría la amenaza, decidieron abandonar Iximche, refugiarse en los montes y hacer la guerra a los españoles, iniciándolo en el Wuqu’ Ajmaq (26 de agosto de 1524).

El Memorial de Sololá cuenta el descontento de los ajpop de Iximche’: “Cinco años y cuatro meses estuvieron los señores bajo los árboles, bajo los bejucos”.

A diferencia de los quiches que enfrentaron a los españoles en campo abierto, los kaqchikeles adoptaron nuevas tácticas de combate, como lo reconoce el mismo Pedro de Alvarado: “(…) estando allí nos dieron cruda guerra e hicieron muchos hoyos puestos en ellos varas hincadas las puntas arriba e cubiertos con tierra e con hierbas a donde cayeron muchos caballos e murieron e hirieron muchos cristianos”.


El 8 de mayo de 1530, Beleje’ K’at y Kaji’ Imox decidieron abandonar la guerra y entregarse, pues el pueblo kaqchikel había disminuido el apoyo a los soldados, a fin de que el ejercito español no continuara quemando las milpas y ranchos, y herrando a los prisioneros. El Memorial de Sololá indica que como resultado de ello se impusieron terribles tributos, consistentes en lavar el oro y construir la ciudad de los castellanos.

En abril 1531, Kaji’ Imox, acompañado de Kiyawit Kawoq, encabezó una nueva insurrección, como protesta a la forma con que Jorge de Alvarado había nombrado al sustituto de Beleje’ K’at, quien había fallecido mientras lavaba oro. La rebelión se prolongo hasta 1535, cuando los españoles consiguieron atraparlos y encarcelarlos.

Antes de que Alvarado zarpara hacia las Islas de la Especiería, los miembros del Ayuntamiento le pidieron que se llevara a Kaji’ Imox y Kiyawit Kawoq, pues dichos caudillos solamente a el temían, pero Alvarado prefirió ahorcarlos, pensando que así no se daría un nuevo alzamiento Kaqchikel.


Esto aconteció el 28 de mayo de 1540 (13 Q’anel).

Por el Reconocimiento de Nuestros Verdaderos Héroes y Gobernantes Mayas


sábado, 4 de septiembre de 2010

CAMBIO DE MENTALIDAD


Kajkan Felipe Mejia
Maya Kaqchikel

La desaparición de pertenencia cultural genera en los individuos la perdida de las posibilidades de saber "quien es" y fundamentalmente "hacia donde va".

En cada una de las culturas se concibe un tipo de espiritualidad, se concibe el espacio intangible de diferente manera.

Una de estas concepciones es la que se tiene desde la cosmovisión maya, en donde el ser humano se vivencia a sí misma como una “parte de la naturaleza, del universo, de un todo”. En donde no existen barreras entre los seres humanos, la naturaleza y el universo. En donde el humano no es un ser aparte, ni está por encima de la naturaleza porque es parte de ella.

En eso se diferencia de otros pensamientos en donde se establecen jerarquías, en donde se considera a los seres humanos “superiores” y por encima de la naturaleza o “distintos” de la naturaleza y sujetas al ser humano, predisponiendo de esa manera a crear una barrera mental de distinción, de prejuicios entre los humanos y la naturaleza, en donde se cree en “un principio máximo o supremo” el cual gobierna todos los fenómenos y a todos los seres, en donde se interpreta todo de manera sistemática e ideológicamente.

El pensamiento maya ha vivido en la práctica por milenios de que cada fenómeno tiene sus propios principios y aceptarlos tal como se manifiestan es parte del “ubicarse cada uno en su espacio”. Que al verlos a través de la lógica de seres humanos se le pierde el respeto a cada uno de esos fenómenos. Que entre los extremos, existe variedad de estados de ánimo y actitudes por cada uno de los seres, y que influyen también en el comportamiento de los demás. Hay Luz en la oscuridad, pero también existe oscuridad dentro de la luz.


Otros creen en un ser supremo absoluto y valores subordinados al mismo, pero ese pensamiento ha generando el fundamentalismo. La concepción maya es flexible porque permite un amplio rango de valores y muestra tolerancia hacia lo que la otra concepción considera “malo”, porque todo lo creado tiene su razón de ser y no puede explicarse desde nuestra lógica.


De la semilla, para brotar la planta, necesariamente tiene que morir para que surja una nueva vida. De la noche oscura nace el día. Del dolor surge la trascendencia.

Es importante resaltar entonces que la cultura, el contexto social e histórico tienen que ver con la cosmovisión de un grupo determinado de seres humanos.


La dualidad, uno de los componentes del pensamiento maya, manifiesta que la existencia de los extremos hace la unidad. De lo finito y lo infinito, de la tierra y el cielo, de la luz y la oscuridad, del calor y del frío, lo alto y lo bajo, lo visible y lo invisible, lo espiritual y lo físico, la calma y el movimiento, etc. En todas estas manifestaciones existe energía, la que al paso del tiempo se va transformando en otro elemento indispensable para la vida en toda su manifestación. Así como sucede con el paso de la muerte a la otra vida, cada una de las manifestaciones se complementa a través del camino de los días, en el paso del tiempo. Ruk’u’x Kaj - Ruk’u’x Ulew; la esencia del cielo y de la tierra; la manifestación tangible e intangible (física y espiritual) de los elementos naturales se hacen uno en el “todo”, porque todo tiene su manifestación física y espiritual y se complementan entre sí. Esto se refleja en la gran red de energía que viene y va por todo el universo.

Es evidente que en nuestro microcosmos individual, familiar y comunitario se hace necesario el equilibrio y la armonía para que la energía fluya, pero no se pueden mantener mientras pensemos que la humanidad es dueña de la naturaleza.


En el contexto de los discursos ceremoniales de los ajq’ija’ se puede escuchar la práctica del equilibrio y la armonía a través de la invocación de energías, fuerzas, guardianes cerros, barrancos y planicies, además de otros elementos en donde evocan el espacio de la dualidad:


Tz’aqol – B’itol: Constructor - Forjador

Jun Ajpu’ Wuch’ – Jun Ajpu’ Utiw: Cuidador - Guardián

Tepew – Q’uq’umatz: Grandeza del Cielo – Grandeza de la tierra.

Ruk’u’x Choy – Uk’u’x Palow: Esencia de las lagunas – Esencia de los mares.

Qati’t – Qamam: Abuelas - Abuelos.

Ch’ip Kaqulja’ – Rax Kaqulja’: Pequeño Rayo - Rayo Verde.

Rajawal juyu’ – Rajawal Taq’aj: Guardián de cerros - Guardián de planicies.

Ajraxa Laq – Ajraxa Tzel: Ofrenda en bandeja Verde - Ofrenda en Bandeja Redonda

Ixpiyakok – Ixmukane’: Abuelo del día - Abuela de la Noche.

Jun Ajpu’ Wuch’- Jun Ajpu’ Utiw: Guardián del Amanecer - Guardián del anochecer

Qatat q’ij – Qati’t Säq: Abuelo del sol - Abuela de la luz


De ese mismo aspecto surge entonces la dualidad de
mujer – hombre. De la energía para producir luz, para producir vida. No pueden uno ni otro estar es solo si el motivo es generar vida, tampoco puede positivo con positivo, o negativo con negativo generar luz, creación. En la sabiduría maya todo va enlazado. Todo se complementa; dos abuelas, dos abuelos, madre y padre, tierra y semilla para el nuevo ser.


En el Pop Wuj se mencionan otros personajes que reflejan la dualidad:

Jun Kame – Wuqub’ Kame,

Xulu’ – Pakam,

Jun Junajpu’ – Wuqub’ Junajpu’,

Jun B’atz’ – Jun Chwen,

Jun Ajpu’ – Ixb’alamke’.


De acuerdo al principio de dualidad entonces es que en los distintos calendarios maya se definen períodos positivos y negativos, altos y bajos; los que son previstos a través de cálculos matemáticos combinados con los días. Sobre todo con la actitud de observación y quietud, los ancestros maya han sistematizado sus experiencias a lo largo de la historia y nos la han transmitido de distintas maneras, con la intención de encausar y reencauzar nuestra energía para el beneficio de todos. A fin de cuentas; todos estamos en mismo espacio tiempo en el cual nuestro objetivo común debiera ser una vida mejor.


En el ambiente energético, el espíritu y la materia son dos mundos que se complementan y están en constante comunicación. El reto de cada ser humano es la búsqueda constante de los puntos en contacto entre ambos para mantener el equilibrio, necesarios para la armonía del interior del ser humano y su entorno.


El principio de la dualidad mujer–hombre es lo que puede reforzar la unidad familiar en una sociedad como la maya que esta basada en el consenso, en la solidaridad y en los pactos que tienen la finalidad del bien común, el equilibrio, la responsabilidad y la armonía familiar y comunitaria.


Esta manera de concebir la vida ha ayudado a comprender el comportamiento de la naturaleza, el comportamiento de los cuatro elementos básicos de la vida, el cual es reflejado en los cuatros puntos cardinales al momento de las ceremonias, y Ruk’u’x Kaj, Ruk’u’x Ulew, la fuerza que hace posible la armonización de estos cuatro elementos. El Gran Espíritu que nos lleva a cada uno de los seres hacia el centro de si mismo y luego nos remite armonizados a integrar el espacio que nos corresponde en el universo de colores, formas, sonidos, ritmos, dimensiones, sentimientos.


De esa manera entonces, al creer plenamente cual es nuestros rol de seres humanos, también asumimos que se puede vivir sin dañar, sin contaminar a la madre naturaleza, que es posible levantar altos edificios y construir ciudades concibiéndose a sí mismos como parte de la naturaleza y no como enemigo de ella, que la actitud es la integración de distintas disciplinas científicas para un solo fin; la armonización del todo.


La sobrevivencia y el desarrollo de cada ser humano dependen de la vida de otras más y de los seres que son y forman parte de la naturaleza. Ninguna persona sobrevive aislada de las demás, esto mismo sucede en todas las comunidades y el mundo en general. La persona es la integridad del “todo”; cada quien es parte importante del conjunto de la sociedad, de la naturaleza, del universo, porque cohabitamos en el mismo mundo, en el mismo espacio-tiempo. El equilibrio y la armonía personal es deber de cada uno de los seres humanos, cultivarlos para generar la complementariedad en donde nadie es mejor ni peor.


Somos diferentes por el color de nuestra piel, el lenguaje, nuestra espiritualidad, ocupaciones, gustos, pensamiento; pero como seres humanos compartimos y participamos de los elementos de la naturaleza y de la Suprema Energía que los maya llamamos Tepew Q’uq’umatz. Sobre todo porque todos poblamos un espacio definido de la Madre Naturaleza.

El equilibrio debe prevalecer en el orden natural, social y cósmico para que los ciclos del tiempo no sean catastróficos, sino todo lo contrario; en donde todos mantengamos el respeto al espacio de cada uno de los seres, en convivencia armoniosa.


Ya estando al final de ciclo del treceavo b’aqtun, ya es obsoleto el esquema de patriarcado que ha homogeneizado y reprimido. Es necesaria la instalación de bases de pensamiento colectivo que refleje la unidad, en donde se planeen metas y se generen sentimientos de enlace a un espacio territorial en donde la diversidad cultural, en donde que mujer y hombre puedan transformar la estructura tradicional.


Es urgente el cambio de actitud que nos ayude a sanar siglos de dolor y egoísmo que se ha reflejado en Nuestra Madre Tierra.


Chi Iximche’, chuwa Waqxaqi’ Kawoq,

Septiembre de 2010