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martes, 2 de junio de 2015

QACH’UMILAL (NUESTRA ESTRELLA)


“Qach´umilal, q’ij alaxik, Wäch q’ij[1] (Nuestra estrella. Misión, Destino) es un valor fundamental en la cultura Maya porque a través de el, es que el ser humano consigue encausar su desarrollo mental, espiritual, físico y emocional. Cuando se reconoce y respeta el ch’umilal, se favorece la comprensión mutua y la responsabilidad que se tiene en la vida colectiva.

En la cultura Maya se valora la potencialidad y la posibilidad que tiene cada ser humano, al nacer y durante el resto de la vida, para aportar a su comunidad nuevas formas de solución a las necesidades y conflictos, nuevos mensajes y conocimientos para la vida humana y de la naturaleza. Se valora también, que con la energía de su Ch´umilal y la formación que le provee la familia, la persona misma podrá desarrollarse y podrá servir a su comunidad; será capaz de alimentar al Corazón del Cielo Corazón de la Tierra para mantener la memoria de los antepasados. Por eso, ninguna persona tiene en su libertad, el derecho de negar o interrumpir la vida de todos los demás seres creados.

El Cholq’ij permite la sincronización más completa del hombre con el tiempo real, ayuda a liberar distintos aspectos ilusorios de la vida que lo priva de su conexión e integración como ser que es parte de la naturaleza, del ser cósmico que es”.

Conocer el q’ij alaxik, wäch q’ij, ch’umilal es entender cuál es el espacio y la responsabilidad que tenemos como seres sociales y la trascendencia de nuestro ser. Saber la energía que nos corresponde nos sirve para adentrarnos en el autoconocimiento. Lo que se refleja en el cuadro de días de engendramiento, nacimiento y misión es el saber de dónde venimos, quienes somos y hacia dónde vamos, pero además cuáles son nuestros aliados energéticos que nos ayudan a alcanzar nuestra plenitud. Todo lo que llega del universo nos conecta con instrumentos valiosos en el espacio-tiempo que nos corresponde. Conocer el día permite conocer la misión, los desafíos u obstáculos en las distintas etapas de la vida.

Conocer los nueve nawales, o aspectos de días que a cada uno nos corresponde, nos ayuda en los distintos aspectos de nuestro ser. Nos nutre de autoestima. El año cargador en que nacemos, también complementa el espacio y tiempo que nos corresponde en este aquí y ahora. Los otros calendarios tales como el lunar de veintiocho días, el de los Abuelos de la Noche (9 cuidadores) se integran a la energía con que cada uno de nosotros hemos venido a disfrutar del regazo de Nuestra Madre Tierra.

Recordemos, todos somos seres únicos e irrepetibles en el universo.

El Ch’umilal es la referencia más exacta para el autoconocimiento y la sanación.

Y cuidando el Ch’umilal llegamos a la Plenitud como seres en este espacio-tiempo, en este aquí y ahora.

Chi Iximche’, Chuwa Oxlajuj Aj, Junio 2 de 2015.



[1] Nuestra estrella: día de nacimiento, aspecto-energía del día en que se nace según el Conocimiento Maya.

1 comentario:

  1. EL DOCUMENTAL QUE COMPARTE CONOCIMIENTOS DE LOS FUEGOS CEREMONIALES MAYA KAQCHIKEL

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