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jueves, 28 de octubre de 2010

LOS PUEBLOS ORIGINARIOS Y SU RELACION CON LA TIERRA

Kajkan Felipe Mejía Sepet,

“…Nos hicimos naturaleza, y la Madre Tierra nos acogió en su seno y nos acurrucó en sus brazos. Por eso somos río, somos piedra, somos montaña.

Y si le quiebran los brazos al río, quiebran mis brazos. Y si le sacan el agua al lago, me desangro. Si matan el ganado, me matan.

…Pachamama, ¡¡¡se nos acaba la vida!!!

¡Por eso lloro!

Y cuando el indio llora, llora la tierra. Porque yo soy tierra y pertenezco a ella. …Porque soy viento del color del frío.

Y sin el aire puro no vivo. Y sin el fruto de la tierra no vivo. Y porque no me queda nada; por eso lloro.

Pachamama ¿Volverá a florecer la primavera?”

Fragmentos Poema Aymara

Cabe manifestar que la Tierra, para nosotros los pueblos originarios no es solamente un territorio geográfico, sino un espacio en donde se genera nuestro pensamiento social, cultural e histórico. En ellos existen los lugares que son necesarios para cada una de las etapas y ciclos de los seres humanos. Para nosotros es Nuestra Madre Tierra, y el compromiso de todos es retribuirla a través del respeto que merece y tomando de ella solamente lo necesario para vivir. Expresarle nuestro agradecimiento a través de distintas maneras por el daño que le causamos al talar, quemar, azadonar, cazar.

¿Cuál será entonces la retribución que debiera dársele por los experimentos que se hacen en la diversidad del planeta y por la extracción de minerales para la fabricación de todo tipo de aparatos tecnológicos, naves aéreas, proyectos aeroespaciales, etc.?

Los Pueblos Originarios no se nos olvida que el lago, el mar; los océanos, los cerros, las montañas, las cuevas, los rincones de los bosques, los ríos; lo tangible e intangible tienen razón de ser, tienen su función y también su protector. Así como los protectores de la naturaleza son los animales; los seres humanos debieran ser los protectores de ambos. Con este concepto entendemos que se entrelaza lo espiritual con lo material y se enlaza el pensamiento del pasado con el presente.

Todo territorio habitado por los pueblos originarios tienen su historia y tiene significado en la memoria de cada uno de quienes lo hemos habitado desde tiempos inmemoriables, y porque de esa manera es que se han convertido en la historia oral de nuestros pueblos. Nuestras culturas tienen miles de años conviviendo con los demás seres en esta parte en donde nos permitió Nuestra Madre Tierra establecernos, y se supone que los años hacen viejos y sabios a las civilizaciones.

Por eso, hemos permanecido en el ejercicio de la práctica de nuestras autoridades, en las funciones administrativas y de justicia en nuestros propios territorios, de acuerdo con nuestra cosmovisión y el sistema de nuestros derechos colectivos, una realidad, muy distinta a la visión y a la práctica de los derechos individuales, pero que no contradicen a los derechos humanos, las complementa.

A lo largo de la historia del nuevos Estados, la vida de los pueblos han sido marcados, no sólo con el despojo de nuestras tierras y de nuestros valores culturales sino además de nuestros territorios, y que ahora, por el descontrol desmedido y la falta de respeto a Nuestra Madre naturaleza, ha generado cambios bruscos en la temperatura.

Los rayos del abuelo sol dañan a todos, no hay suficientes recursos naturales, día a día están desapareciendo las fuentes de agua, se está contaminando cada vez más la atmósfera y el aire que respiramos todos. El aumento del calor está haciendo que la humedad siga desapareciendo, y en consecuencia vemos pocas nubes y el incremento del calor sigue cada día. Esto se ha convertido en un círculo contaminante y desequilibrante, en donde la gente pobre y sobre todo los pueblos originarios que no tienen culpabilidad en ello, seamos quienes salimos más perjudicados. La falta de agua ha generado nocivos efectos a las plantas, lo que reduce su crecimiento, el volumen de cosechas y el cultivo de aquellas que son medicinales son de menor efecto benéfico. La consecuencia es que todo está subiendo de precio.

En esos procesos de autodestrucción en mayor o menor escala, ha generado situaciones de destrucción, muerte y sufrimiento que afecta a todos pero que también incumbe a todos. No podemos decir en este espacio-tiempo que sólo a nosotros los pueblos originarios nos están dañando, ya que los cambios sociales y psicológicos están alterando el comportamiento de todos. La forma de pensar ha generado enfrentamientos mortales pero también puede generar nuevas salidas a toda esta crisis.

Una opción clara es que el mundo empiece a escuchar con el corazón a los pueblos originarios y a sus guías espirituales, porque la actual actividad negativa del ser humano está alterando todo. El descontrol de las emociones está generando mayor violencia, miedo, envidia y desconfianza. Esto ha surgido como consecuencia del no poder lograr el desarrollo de nuestra vida en todas sus facetas y principalmente en el respeto a Nuestra Madre Tierra.

En este momento, se hace crucial el repensar nuestra conducta inconsciente y depredadora. Si se mantiene la actitud de hacer a un lado los derechos e intereses de nosotros los pueblos originarios en el momento de los grandes proyectos de desarrollo, no solo a nosotros se nos esta dañando.

Nosotros hemos mantenido el respeto a la Madre naturaleza, conservando así el hábitat en que hemos permanecido. Esa actitud ha sido parte de nuestros distintos valores, conocimientos, prácticas y sobre todo, la permanente retribución hacia nuestra Madre Tierra y que con ello, se refleja la mayor proporción de niveles de biodiversidad en nuestros territorios. Pero también, esto nos ha acarreado mayores problemas ya que se incrementan las personas, los grupos, empresas y transnacionales que intentan apropiarse de nuestras tierras y amenazan con ello, el respeto a la naturaleza, que es de beneficio mundial. ¿Cómo será el entorno que le dejaremos a las demás generaciones? Ningún personaje, a pesar de todo lo que posea, puede controlar la vida en todas sus manifestaciones. Todo sigue un orden natural.

Las influencias negativas como la producción, la distribución y el uso de drogas, incrementa las víctimas en las comunidades indígenas. La avaricia de ciertas personas con su actitud, corrompen nuestros valores y principios. Por eso, es urgente e insustituible la libre determinación de los pueblos originarios en la preservación de nuestra diversidad cultural y de nuestros territorios por decirlo de alguna manera, ya que nosotros pertenecemos a los territorios.

Que todos los pueblos habitantes de la Madre Tierra, que la comunidad internacional le ponga atención a nuestras demandas de respetar los derechos colectivos y la obligación de todos en respetar la vida en sus diferentes manifestaciones, porque se nos hace increíble que aun no comprendamos que estamos viviendo en un mismo planeta y que cada uno de los seres son necesarios para mantener el equilibrio y la armonía del planeta y el universo.

Iximche', chuwa 12 Tz'ikin, 28 de Octubre (Día del Gran Abuelo) de 2010

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